MAC 2024

Del 7 al 10 de Noviembre 2024
Stand 23
Complejo Ferial Córdoba.


ADAN YENERICH

Mi obra parte de la intuición de que la forma surge del movimiento del cuerpo. Exploro
si este, uno de los actos más instintivos y primitivos de nuestra especie, es una
operación formal. Al moverse e interactuar con la materia, el cuerpo deja huellas y
genera transformaciones que abarcan desde el territorio hasta la ropa que usamos.
Mi producción es multifacética y transdisciplinar, abarca dibujo, pintura, escultura,
instalación, diseño arquitectónico, de objetos, vestuario y escenografía. Busco la
precisión técnica, entendiendo que dominar la técnica es, en esencia, dominar el
movimiento del cuerpo.
A través de esta investigación, exploro la relación entre el cuerpo y la materia. La técnica
es una extensión del movimiento corporal, donde cada gesto determina una definición
de la realidad. Este vínculo es el eje central de mi práctica y en cada pieza intento
manifestar físicamente ese diálogo constante.

ALEJANDRO ROMANUTTI

Depreciación acumulada de muebles y útiles
Me acerco a la memoria de mis experiencias vitales, buscando un sentido, al que intento
llegar a través de la urdimbre entre objetos reales y conceptos. Esa búsqueda de
contacto entre lo tangible y lo intangible, para que opere sobre la necesidad de ampliar
los universos que les dan sentido a las miradas hacia atrás y hacia delante de mi vida, me
lleva por caminos que van más allá de la experiencia personal para operar una
universalización de sentido. Como manifestó Leon Tolstoi: “quien conoce su aldea,
conoce el universo”
Como si de una transacción se tratase, dibujo sobre las facturas reales que fueron parte
del negocio familiar, los objetos que las mismas manifestaron vender, con los mismos
elementos de aquel acto: una birome y un papel carbónico, transformando aquella
transacción que ya no es comercial, en un intercambio de experiencias en la que la
“depreciación acumulada” de esos objetos opera como memoria y no ya como ejercicio
de contabilidad aprendido en una escuela de la aldea

ANA LUISA BONDONE FERNÁNDEZ

Dibujo al aire libre, dibujo lo que veo sin correcciones ni arrepentimientos. Dibujo en
pequeños papeles del cuaderno de notas. Dibujo con lápiz, crayón y lapicera de tinta
negra.
Los dibujos se identifican con los puntos cardinales: Este, Sur, Noreste y con ellos voy
conformando un Panorama de la ciudad de Córdoba ,integran un proyecto más amplio:
360 ° una pintura de vista panorámica desde una terraza (piso 13) en la zona sur de la
ciudad. La vista desde lo alto me permite ver y registrar el horizonte. Ver y mostrar la
ciudad donde vivo.
El panorama es la vista de todo (pan: todo horama: Vista) Armo mi Panorama con esas
pequeñas partes que dibujo. Fragmentos para crear una ilusión de unidad. Entre cada
dibujo dejo espacios, marcas, cortes para evidenciar que la totalidad es una ficción. Una
posible representación desde donde me pregunto: cómo es el lugar que habito, como
conviven la ciudad con la naturaleza, hacia dónde vamos…



MARIA GABRIELA LOPEZ TRÜCK

En el transcurrir de mi vida como artista, tuve un movimiento desde la ciudad al paisaje.
Hace diez años que vivo en las sierras de Córdoba, en el pueblo de Los Reartes y conecto a diario con la naturaleza; ésa naturaleza que alguna vez en mi historia fue escasa; y en cambio; fue un muro gris a través de las ventanas de mi hogar en la ciudad.
De los últimos doce meses a esta parte, estuve y sigo atravesando un tratamiento por cáncer de mama, y desde el minuto cero comencé a pensar en un tratamiento diferente.
Este ensayo de tratamiento, que comenzó con fotografía, pinturas y proyecciones de diapositivas de células malas en mi cuerpo hizo que pueda encontrar un paisaje diferente y entonces ser mi propio paisaje. Planeé entonces hacer un viaje a Curuzú Cuatiá, Corrientes; volver al Arroyo Sarandí, el lugar donde arrojé las cenizas de mis padres hace diecisiete años y nunca más volví. Luego de allí, pasar por El Palmar, Entre Ríos y volver a Buenos Aires mi provincia natal, después de casi dos años. Un circulo que se cerraría nuevamente a la llegada a Córdoba, el sitio desde donde partí. La decisión del viaje, fue parte consciente de este tratamiento, acortar esas distancias de años para reconectar nuevamente con los lugares del recuerdo; y enlazar este recorrido, con las recolecciones de frutos y vegetación que había comenzado en Los Reartes, buscando esos fragmentos de paisaje, que comenzaron como una acción, un acopio, una observación, y la necesidad imperativa del dibujo. Volver a las raíces, a lo despojado.
Recolecciones que me posibilitaron llevar adelante estas búsquedas personales para abordar desde el motor del dibujo, este tratamiento artístico, en donde incluí previamente varias disciplinas y a través de las cuáles pude sostener este tratamiento médico que ahora es un proceso estético que requiere un tratamiento artístico.
Dibujar fragmentos de ese paisaje, para ser retratados como partes de mi historia actual, y enlazar con un pasado que hoy quiere ser presente.
En este proceso, observé, sentí ́, escuché, recordé, recolecté, dibujé, fotografié, escribí.
Acoté recursos. Comencé con observaciones, un transecto acotado a la recolección, asociado a reflexiones. Tomar de cada lugar visitado lo que me transportó a mis recuerdos. Y el posibilitar la sublimación. Poder ver el paisaje donde estuvo gris.
Sostenerme en el dibujo puro, despojado. Recolecciones como fragmentos de mí, de mis memorias.
Éstas, son crónicas de memorias de los lugares a los que necesité volver en un viaje circular.

MATIAS FACTOROVICH

Pinto desde el asombro.
Observo el despliegue masivo del universo, las criaturas, los vínculos, el misterio.
Sobre tela, sobre papel o en la construcción de objetos trato de descifrar lo que las palabras no pueden decir